A veces comparo la Existencia (en mayúsculas) del ser humano con un hamster que se pasa todo el día corriendo en la ruleta de su jaula. Girando y girando, cada vez más mareado y sin poder bajarse, y si se baja, desorientado y anhelando volver a estar
otra vez dentro de su rueda... En fin, supongo que será así, porque no tengo hamster!
Bueno, es el tópico de los hamsters, y a mi me recuerda un poco la vida cotidiana de gran parte del populacho de a pie, todo el día con nuestras rutinas aprendidas, memorizadas y cronometradas, y cuándo salimos de ellas nos sentimos más perdidos que un pato en un garaje.
Esto me recuerda que se acabó el intermedio navideño y que tengo por delante un laaaaargo periodo hasta que pueda permitirme otro pequeño paréntesis reflexivo. Desde ahora el día a día se convetirá en una carrera de obstáculos y recompensas, prácticamente copiadas del día anterior.
Con esto no quiero decir que considere que mi vida es monótona y aburrida, tal vez sí un poco lineal, pero nada más. Espero que el año nuevo me inspire la línea recta forme algún camino interesante...
martes, 12 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario