A veces comparo la Existencia (en mayúsculas) del ser humano con un hamster que se pasa todo el día corriendo en la ruleta de su jaula. Girando y girando, cada vez más mareado y sin poder bajarse, y si se baja, desorientado y anhelando volver a estar
otra vez dentro de su rueda... En fin, supongo que será así, porque no tengo hamster!
Bueno, es el tópico de los hamsters, y a mi me recuerda un poco la vida cotidiana de gran parte del populacho de a pie, todo el día con nuestras rutinas aprendidas, memorizadas y cronometradas, y cuándo salimos de ellas nos sentimos más perdidos que un pato en un garaje.
Esto me recuerda que se acabó el intermedio navideño y que tengo por delante un laaaaargo periodo hasta que pueda permitirme otro pequeño paréntesis reflexivo. Desde ahora el día a día se convetirá en una carrera de obstáculos y recompensas, prácticamente copiadas del día anterior.
Con esto no quiero decir que considere que mi vida es monótona y aburrida, tal vez sí un poco lineal, pero nada más. Espero que el año nuevo me inspire la línea recta forme algún camino interesante...
martes, 12 de enero de 2010
sábado, 2 de enero de 2010
Año nuevo, esperanzas nuevas...
..Y retos, deseos,anhelos,...
No sé, para mi empezar un año nuevo siempre ha sido un momento mágico de conexión conmigo misma. Cómo un parón en el contador de mi vida, para reflexionar sobre lo vivido y sufrido durante el año anterior y respirar esperanzas nuevas y renovadoras para el año que comienza.
Me da la sensación que, en cierto modo, acaba una etapa y comienza otra diferente.
Por ejemplo, si el año en curso ha sido malo, tengo esperanzas de que el nuevo que comienza será diferente que el anterior, cómo si el día 1 de enero no fuera predecesor del 31 de diciembre, sino un primer día de un nuevo capítulo de mi vida que poco tiene que ver con el día anterior.
Pero bueno, creo que eso nos ocurre a la mayoría de los mortales.
No voy a ser yo la única persona que siente esta sensación de "liberalización" con la entrada del nuevo año... faltaría más!
Si tuviera que reflexionar sobre mis anhelos para el 2010... Tal vez el sustantivo que escogería para resumir en una palabra mi amalgama de deseos sería tranquilidad.
2009 ha sido un año convulso, de muchos sobresaltos y emociones negativas a nivel personal y, a estas alturas, el cuerpo (y sobre todo el alma) me piden un poquito de tranquilidad para poder estabilizar mis emociones.
Espero que así sea y que las aguas vuelvan a su cauce.
No sé, para mi empezar un año nuevo siempre ha sido un momento mágico de conexión conmigo misma. Cómo un parón en el contador de mi vida, para reflexionar sobre lo vivido y sufrido durante el año anterior y respirar esperanzas nuevas y renovadoras para el año que comienza.
Me da la sensación que, en cierto modo, acaba una etapa y comienza otra diferente.
Por ejemplo, si el año en curso ha sido malo, tengo esperanzas de que el nuevo que comienza será diferente que el anterior, cómo si el día 1 de enero no fuera predecesor del 31 de diciembre, sino un primer día de un nuevo capítulo de mi vida que poco tiene que ver con el día anterior.
Pero bueno, creo que eso nos ocurre a la mayoría de los mortales.
No voy a ser yo la única persona que siente esta sensación de "liberalización" con la entrada del nuevo año... faltaría más!
Si tuviera que reflexionar sobre mis anhelos para el 2010... Tal vez el sustantivo que escogería para resumir en una palabra mi amalgama de deseos sería tranquilidad.
2009 ha sido un año convulso, de muchos sobresaltos y emociones negativas a nivel personal y, a estas alturas, el cuerpo (y sobre todo el alma) me piden un poquito de tranquilidad para poder estabilizar mis emociones.
Espero que así sea y que las aguas vuelvan a su cauce.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)