lunes, 14 de julio de 2014

Cambia de canal

Cámbiate de vestido. Tira tus zapatos viejos. Respira hondo… despacito… como si estrenaras pulmones. Vacía tu mente… Abre el desagüe de tus pensamientos… Úntate de confianza para ahuyentar al miedo… Enciende la luz de tu habitación.. no dejes que ese monstruo sienta curiosidad por tu vida. Escucha a tu corazón, su ritmo, su cadencia, su mensaje inequívoco… No desesperes… no pierdas el aliento, ten fe.. Siéntate y siéntete, auténtica, sin prejuicios, sin filtros de angustia, sin mensajes encadenados… Apaga de una maldita vez ese estúpido televisor que repite una y otra vez la misma serie de clase b, no lo dudes, mereces una programación mejor… la tele es tuya y el mando, ahora sí, está en tu poder.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Jardín interior

Siento mis raíces crecer hacia dentro, invadiendo sin pudor ni miramiento mi enmarañado y extraño mundo interior. Cual parásita hiedra trepadora, alimentándose de la desidia, abriéndose paso a la fuerza, apartando sin escrúpulo ni arrepentimiento todo lo que encuentra a su paso. Invadiendo lluviosos paisajes, estancias de desorden y caos, desiertos infinitos sin oasis en el horizonte ni en el pensamiento... Arremetiendo con la violencia egocéntrica de creerse en el camino justo y correcto, el único y verdadero, el legítimo..., sin pensar en las consecuencias, sin detenerse ante el sufrimiento. Alimentándose del abono que yo misma le proporcioné, sin saberlo, tiempo atrás. Ese abono que debía servir para nutrir bellas flores, acabó siendo estiércol apestando mi descuidado jardín.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Breve pero cierto...

El viento se llevó las palabras, nada quedó de ellas, sólo un fugaz recuerdo ¿fueron ciertas? ¿entendimos bien? Quizás eran de un color diferente al de mis recuerdos...Les nacieron unas precoces y antinaturales alas y emprendieron el vuelo.. lejos, a lo más alto de las alturas... dónde nunca más las encontraré. Ellas volaron en bandada cual golondrinas ante el éxodo hivernal.Ahora sólo los hechos calientan el nido... pero su fecha de caducidad está próxima. Tal vez sea el momento de mudar la piel. Tal vez.

viernes, 25 de marzo de 2011

Palabras para el desánimo

El miedo al sufrimiento me aterra, me paraliza. Provoca escalofríos en mi piel. Despierta sentimientos aletargados, hivernantes todavía tras el eterno sueño antes de la primavera.
El tiempo me envuelve de forma pesimista, caótica, como toda yo... pero esta vez pesándome en las piernas como un inevitable lastre que debo arrastrar.
No es buen momento para el optimismo. Tal vez mañana. Hoy no... por desgracia.
Las palabras se me atragantan en la garganta.
Mis hombros se hunden bajo las cintas de mi cargada mochila. Debería vaciarla. Debería deshacerme de lo innecesario. Vaciar para poder llenar con otras cosas, tal vez mejores... seguro que diferentes.
Me coloqué mis gafas de sol antes de que amaneciera y ahora su cristal oscuro me devuelve una realidad del mismo color... grisácea, pálida, distorsionada por la falta de luz.
El desánimo llamó a mi puerta e, ingenua de mí, le abrí, sin siquiera conocerle. Entró como lo haría un intruso indeseable en tu estancia más íntima... en silencio, sin avisar, sin pedir permiso para instalarse y cambiar la ubicación de tu ropa interior en los cajones.
Sé que ahora está debajo de la cama, escondido, agazapado en la oscuridad, sin ofrecerme una señal obvia de que realmente está allí. Pero yo sé que está allí. Yo le abrí la puerta, y ahora deberé volver a abrirla para que se marche.
Es probable que esto no sea necesario. Tal vez se dé cuenta que en mi armario no guardo comida, que no puedo alimentarle y que debe encontrar otro lugar mejor donde instalarse.
Entonces, tal vez, podré tomar conciencia y alegrarme de que sólo se trató de una breve e inesperada visita que se equivocó de domicilio.
Que así sea.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Áspera y sola

Áspera, así rezaba la primera palabra de nuestra primera obra inconclusa.
Áspera como el frío que amenaza fuera, áspera como mis sentimientos bajo las capas de reconfortante abrigo.
Ahora no puede ser de otro modo.
He tomado conciencia que todo cambia, no solamente yo.
Pensé que era yo la que giraba en torno al mundo, mientras éste permanecía quieto, pero ahora me doy cuenta que es más bien al revés. Es el mundo el que no para de girar y evolucionar mientras yo he permanecido quieta, esperando un cambio, no sé todavía cuál.. Me quedé inmóvil, pensando que así, tal vez, nadie se daría cuenta de mi dolor, así, tal vez, ni yo misma sería consciente... pero me equivoqué.
Ahora es el mundo, mi mundo, el que, giro tras giro, ha evolucionado y yo me quedé en el mismo escalón frío y rugoso... esperando... todavía no sé muy bien el qué..
Intento correr, atrapar "mi mundo", recuperar mis horas, pero incluso antes de decidirme ya soy consciente de mi fracaso.
Ahora tomo conciencia de mi soledad. Todos los amigos se quedaron en el camino. Tal vez incluso nunca llegaron a serlo. Tal vez fue una ilusión óptica, y ahora, con mis gafas nuevas, me doy cuenta de la auténtica realidad.
Sola, áspera e inconclusa, así me siento hoy... Mañana, Dios dirá.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Un beso para tu recuerdo

Hoy, por primera vez, he podido visitarte.

Si no lo he hecho antes, no pienses que ha sido por descuido. No creas tampoco que te había olvidado, ya que cada día le dedico un momento a tu memoria.
Imaginarte tumbado en tu lecho de piedra y mármol me resulta insoportable.

Porque ya no es tu ausencia lo que más duele, sino la eternidad de la misma. Pensar que para este viaje no hay billete de vuelta, que te fuiste y no volverás nunca más. Prefiero imaginarte ausente pero con presencia impalpable, brindándonos tu sutil apoyo cada día, a cada momento, con casi inapreciables gestos, con sutilezas engañosas, como haciéndonos un guiño desde algún lugar incomprensible e inalcanzable... pero a la vez cercano.

El calor del sol me ha reconfortado, el tiempo regalado por la casualidad ha templado mi ánimo. Me he sentido cómoda. Fantaseaba imaginándome rodeada de seres del pasado, transparentes y silenciosos. He llorado por todos ellos, sintiéndome de alguna extraña forma unida a sus desenlaces, sufriendo por su marcha y por la pérdida derivada de la misma.

He llorado por tí y por la que en su día lloraste tú. Acepto tu marcha. Acepto que te fueras. Acepto que nunca más volveré a disfrutarte... pero aún así mi mente se empeña en imaginarte volviendo de tu extraño viaje, como si nada hubiera pasado, como si no hubiera transcurrido el tiempo, como si todo lo ocurrido fuera fruto de un instante fugaz de sueño.

Deseo cerrar un capítulo de éste, mi libro, y poder seguir avanzando por los senderos de la vida, pero ésta vez sin ninguna piedra en mi zapato. Aceptando la realidad y volviendo la vista atrás únicamente para sonreir por lo bello del paisaje que dejé, pero centrándome en el prado de bellas flores que me espera más adelante. La vida me ayudará. Y, en cierta forma, sé que tú también.

Te quiero papá.

jueves, 22 de julio de 2010

Aprender de lo negativo

Qué pena pensar que todo el mundo NO es bueno...

Qué complicado se vuelve todo.

Con lo fácil que sería todo si dijeramos las cosas a la cara, honestamente y sin buscar perjudicar al otro. Tan solo buscando nuestro propio bienestar, que no es malo, pero sin pisar al vecino... Con respeto y con empatía.

Pero no, no es así.

Tal vez porque si fuera de otra forma no creceríamos como personas.

Si no nos enfrentaramos a los retos cotidianos no podríamos mejorar ni descubrir facetas que ni tan sólo sabíamos que podian estar olvidadas.

Aunque debo reconocer que es duro, muy duro. Al menos para mí.

Por mi parte me parece incomprensible que existan personas que pretendan ampararse en esa denominación y actuen como individuos. No logro entender que se supedite la coherencia, la integridad y la lógica a un absurdo interés material... A una lucha de poder sin sentido y con premio de consolación... No lo entiendo... aunque tal vez sea ese el problema: No hay que pretender entender, ni cambiar, tan sólo hay que aceptar.


DOY GRACIAS AL UNIVERSO POR TODO LO QUE ME OFRECE Y DESEO QUE ME BRINDE LA ENERGÍA NECESARIA PARA SUPERAR ESTE RETO